Posada Rural


| POSADA | TEMPORADA ALTA | TEMPORADA BAJA |
| Habitación Doble con desayuno incluido | 90 € | 75 € |
| Casa Completa anexa a la posada | solo por habitaciones | |
| Cama Supletoria | 25 € | 25 € |
Room price from: 75 €
Apply for bookingNuestra Posada Real, LA MULA DE LOS ARRIBES, es una casa de labranza del siglo XIX rehabilitada por el arquitecto Pedro Lucas del Teso y decorada interiormente por el artista plástico Ignacio Parrilla.
La Mula de Los Arribes frece un total de 18 plazas repartidas en seis habitaciones dobles y dos triples, decoradas con sumo gusto y dotadas de todas las comodidades: TV, hilo musical, teléfono, wifi, calefacción, aire acondicionado y baño completo en cada habitación.
La Posada Real dispone de un salón con chimenea tradicional y de un comedor con acceso para minusválidos donde degustar los platos típicos de la cocina sayaguesa.
La Casa Rural restaurante tiene una capacidad de 20 plazas y está dotado con horno de leña, plancha y parrilla donde degustar las mejores carnes y pescados junto con los productos de la huerta ecológica: verduras, frutas y hortalizas.
La Posada Real permanece abierta durante todo el año (fines de semana y festivos nacionales).
- La Posada esta situada en el Parque Natural de Los Arribes del Duero, rayando con Portugal.
Cuando el Duero se despide de la Meseta Norte, justo al rebasar la ciudad de Zamora, deja atrás las llanuras meseteñas y se encaja en una cada vez más profunda grieta abriéndose paso en su viaje hacia el mar, a través de pizarras y granitos. Se forma así un majestuoso cañón de empinados cortantes, auténticos despeñaderos por donde en primavera rosarios de cascadas precipitan sus aguas sobre el padre río. Este, a lo largo de más de ciento veinte kilómetros, se encajona formando un entorno natural privilegiado: Los Arribes, Arribas o Arribanzos, que de las tres formas llaman los naturales de la comarca de Sayago a estas riberas escarpadas que, en ocasiones, alcanzan más de doscientos metros de altitud.
Este entorno natural forma una auténtica "raya", donde el rio Duero pasa a denominarse "Douro", que separó más que separa hoy a españoles y portugueses pues en esta zona ambas orillas se reparten entre los dos países. Y sin embargo, águilas reales, perdiceras, buitres leonados y negros, halcones peregrinos, alimoches, ..., aunque no entienden de fronteras, anidan preferentemente en los cantiles españoles, menos accesibles a los humanos que los lusos.
FAUNA
Y aunque aquí habitan especies en peligro de extinción como la cigüeña negra son abundantes en los roquedos todo un plantel ade aves: vencejos, aviones roqueros, chovas piquirrojas, golondrinas dáuricas, ...En las proximidades alzan su vuelo otras especies menos raras y más vistosas como el abejaruco, el martín pescador, la dorada oropéndola, carracas, abubillas, zorzales, jilgueros, cogujadas, ...y por la noche buhos chicos, buhos reales, alcaravanes, mochuelos o lechuzas son los señores de la oscuridad. Más de doscientas aves están censadas en este especial territorio natural.
Por otra parte, una enorme variedad de animales buscan refugio entre rocas, árboles y arbustos. En arroyos y riveras, al calor del sol es frecuente ver notables ejemplares de galápagos y entre los matorrales, lagartos ocelados o ranitas de San Antón. Entre los mamíferos, destaca la presencia esporádica del lobo ibérico que se desplaza desde las tierras situadas al norte del Duero cruzando por el vecino Puente de Requejo. Abunda la nutria en los cursos de agua y en el follaje, comadrejas, ginetas y gatos monteses, sin dejar de mencionar los numerosos zorros e incluso algunos jabalíes.
FLORA
En estas accidentadas riberas del Duero-Douro se refugia también una notable flora mediterránea dado que por sus características los escarpes arribeños están libres de los rigores invernales que azotan a las vecinas penillanuras. Por los cantiles y en sus proximidades, tapizando los suelos o surgiendo de forma inverosímil de los mismos berruecos graníticos aparecen escobas, piornos, carrascos o cornicabras, tomillos, jaras y de más porte, los enebros usados hasta ayer mismo en la farmacopea popular. Y en los cauces de los arroyos que vierten sus aguas al Duero, almezales, saucedas, alamedas, fresnedas,... y coronando los altos, y en formaciones ralas, las encinas, robles, melojos, alcornoques o castaños.
La notable biodiversidad de este enclave ha hecho que se le proteja con la figura de Parque Natural. El Parque Natural de los "Arribes del Duero" que abarca un área de mas de ciento cincuenta mil hectáreas en territorio español (las tierras fronterizas del occidente zamorano y salmantino) y casi noventa mil en el vecino Parque Natural do Douro Internacional. Esto supone en conjunto una de las zonas protegidas europeas de mayor extensión.
- Villardiegua de la Ribera
Villardiegua de la Ribera, encaramada sobre los Arribes contempla desde Peña Redonda, el lento discurrir de las aguas. En ese lugar los vettones apacentaron sus rebaños y tallaron ídolos que los protegieran o les proporcionasen seguridad en su lucha por la subsistencia. Así con la roca sagrada fue tallada la "mula", particular verraco que en los últimos siglos abandonó el poblado antiguo y sus altares para verse instalada en el pueblo nuevo, a la vera del templo.
El casco urbano del pueblo es además un auténtico museo porque entre las bien labradas piedras graníticas de sus muros se pueden descubrir lápidas romanas, ídolos prerromanos, cabezas de verraco, inscripciones....
ARQUITECTURA
En la misma Villardiegua se puede disfrutar de una interesante arquitectura popular en la que destacan las casas de labradores organizadas en torno a un corral al que se accede por una portalada de piedra labrada, auténtica obra megalítica por el tamaño de sus elementos.
Es especialmente interesante el pequeño barrio llamado de las Quintanas.
Entre la arquitectura más noble, destaca el templo parroquial levantado en los siglos XVII-XVIII con su airosa espadaña.
Su edificio, proporcionado aunque sencillo está ejecutado con sillares de buena factura. Una airosa espadaña con dos cuerpos separados por una cornisa aparece coronada por un frontón sobre el que la ubicua cigüeña ha colocado su no menos monumental nido.
Junto a la iglesia, frente a la fachada sur, se encuentra la "mula", un especial verraco con un orificio para colocar tal vez unos cuernos postizos y unos ojos insinuados. El ídolo sigue desde esta su nueva ubicación los avatares de los vecinos de Villardiegua y da nombre a nuestra Posada Real.
POBLACIÓN
Las gentes del lugar gustan de conservar costumbres y tradiciones, como las que impregnan algunas de sus celebraciones agrarias: la bendición de campos, en mayo, encantadora romería donde se lleva a los santos titulares sobres las andas, en una procesión precedida del blanco pendón parroquial y las coloristas pendonas, hasta el pago llamado "El Pendonico", donde los romeros meriendan disfrutando de unas vistas singulares pues desde allí se dominan las tierras vecinas en muchos kilómetros a la redonda.
SITUACIÓN
Villlardiegua se asoma a Portugal sobre los Arribes y muy cerca se encuentran una de las ciudades más importantes de la comarca de "Tras os Montes", Miranda do Douro, edificada sobres los mismos despeñaderos, con unos notables monumentos y un variado comercio de productos típicos de todo tipo.
En la parte española se encuentra Fermoselle, capital de los Arribes y sede del futuro Centro de Interpretación del Parque Natural con excelentes bodegas vinícolas de creciente renombre, notables productos artesanos como los periquillos y el sabroso aceite de sus almazaras.